No sabemos si esa frase fue realmente dicha o forma parte del mito, pero no importa: pone la piel de gallina, y más a los que nos gusta viajar y no sabemos muy por qué… aunque nos lo tememos. Como les sucedía también a los protagonistas de Camino a la libertad, cuando la situación se vuelve extrema y vislumbras el final, solo te quedan dos opciones: moverte o quedarte donde estás.