Romanticismo y paisaje, dos términos estrechamente vinculados. Por un lado, el Romanticismo pictórico encontró en el paisaje un género perfecto para soñar otros mundos, para huir de una realidad poco reconfortante. Por su parte, el paisaje recibió el impulso definitivo gozando no solo de la aceptación de la crítica, sino que terminó por convencer al gran público