Estás pensando en una canción y la ponen en un bar; recuerdas a una expareja y te tropiezas con ella en el metro; has pensado en que deberías llamar a tu madre y suena el teléfono, es tu madre; un paciente sueña con un escarabajo de oro y, acto seguido, un escarabajo dorado choca contra la ventana de la consulta. ¿Casualidades… o sincronicidades?