«Cada niño es un artista, el problema es cómo seguir siendo artista al crecer». Son palabras del adulto Picasso al que le llevó toda una vida «pintar como un niño». El niño Salomoni escuchaba los cuentos de hadas de su padre mientras pintaba. Muchos años más tarde, el adulto Salomoni decidió que la medicina era cosa de mayores y se entregó a su pasión de niño: la pintura.