Cuando en 1874 se realizó la primera exposición impresionista, nadie imaginó la trascendencia de lo que aquellos pioneros estaban fraguando. Monet, Pissarro, Sisley y compañía habían dado forma a un estilo que 150 años más tarde sigue siendo el preferido del gran público. El impresionismo ha calado tanto entre el público por su mezcla de colorismo, sensualidad, hedonismo y culto al instante, al «aquí y ahora».