Ni los científicos más escépticos ni los más catastrofistas tienen ninguna duda sobre el impacto de las actividades del ser humano en la naturaleza y que estas están influyendo directamente en la llamada por algunos de ellos como sexta extinción, un evento traumático en la historia de la biodiversidad terrestre que, según los pronósticos más adversos, podría acabar con la humanidad en pocos cientos de años.