El problema está en que hemos vivido durante muchos siglos en una sociedad que romantiza el sufrimiento, el sacrificio extremo y hasta las experiencias traumáticas como medio de catarsis imprescindible para el crecimiento personal. Y no, no es así
El problema está en que hemos vivido durante muchos siglos en una sociedad que romantiza el sufrimiento, el sacrificio extremo y hasta las experiencias traumáticas como medio de catarsis imprescindible para el crecimiento personal. Y no, no es así