¿Desaparece el universo si no hay vida inteligente en él, si no hay nadie que lo observe y lo mida con sus sofisticados instrumentos científicos o que lo reflexione aferrado a un libro sagrado? ¿O seguirá su curso como si “nada” hubiera sucedido, como si nada se hubiera perdido más allá de un poco de polvo de estrellas?