Dicen que por las venas de los sicilianos corre menos sangre italiana que en cualquier otro punto del país y, sin embargo, los sicilianos son más italianos que nadie. Porque a pasión, orgullo y tradición no les ganan ni en Milán ni en Roma.
Dicen que por las venas de los sicilianos corre menos sangre italiana que en cualquier otro punto del país y, sin embargo, los sicilianos son más italianos que nadie. Porque a pasión, orgullo y tradición no les ganan ni en Milán ni en Roma.