O puede que, también, hayan invertido en el negocio del canibalismo a través de una serie de empresas que van a procesar carne humana, anteponiéndose a una futura “necesidad” que ellos mismos han ayudado a generar, por supuesto, y, así, obtener cuantiosos beneficios una vez que la sociedad comienza a comerse a sí misma. O puede que sean las dos cosas: quieren “salvarnos” pero, de paso, llevarse un pellizco.