Un recorrido por la Francia de Cézanne

Morir pintando. Un desenlace tan dramático que parece salido de un mal guion de Hollywood. A mediados de octubre de 1906 una tormenta atrapa a Paul Cézanne mientras trabaja en el campo cerca de Aix-en-Provence, su ciudad natal, y a la que ha vuelto cumpliendo su amenaza: «El mundo no me entiende y yo no entiendo al mundo, por eso me he retirado de él».

Darío de Regoyos: siguiendo las huellas del impresionista nómada

Una infancia en Asturias, de estudiante en Madrid, varios años en Bruselas, unos meses en Barcelona, una temporada en Granada y hasta seis direcciones diferentes en San Sebastián, además de diferentes viviendas en otros puntos del País Vasco: en total, quince mudanzas. Y eso sin contar con los numerosos viajes que hizo por España, Europa y África conociendo Francia, Italia, Inglaterra y Marruecos. Y todavía no existía Ryanair.

Tras las huellas de Marc Chagall

Es una de las figuras de la pintura del siglo XX que más fascina a los niños y eso es porque, de alguna forma, Marc Chagall nunca perdió la inocencia, la imaginación y el libre pensamiento infantil. Y así se enfrentó durante toda su vida a un mundo saturado de violencia y crueldad, pero también, como siempre, de belleza y utopía: sin perder la esperanza de que, con un pincel y unos pigmentos, con una palabra y un abrazo, todavía podemos iluminar nuestro lado oscuro.

Crítica: Joaquín Pardo – Artelista Magazine

Hay pocas cosas que se puedan comparar a la caricia de las olas en un paseo a la orilla del mar. La frescura del agua que roza los pies reconforta el ánimo casi instantáneamente, deshaciendo nudos de angustias y abriendo horizontes de alivio. A los pocos minutos ya ni siquiera recuerdas qué era eso tan trascendente que, como carcoma, había agujereado tu jovial rutina.

Málaga con mucho arte: una ruta por sus museos

A finales de la década de los 80, Málaga era un erial cultural, la capital de la Costa del Sol solo se iluminaba para ofrecer turismo de playa y sol a los visitantes. Por aquellos tiempos los museos de la ciudad se contaban con los dedos de una mano. Pero las cosas empezaron a cambiar.