Principio Antrópico o cuando la ciencia conecta con la religión

¿Desaparece el universo si no hay vida inteligente en él, si no hay nadie que lo observe y lo mida con sus sofisticados instrumentos científicos o que lo reflexione aferrado a un libro sagrado? ¿O seguirá su curso como si “nada” hubiera sucedido, como si nada se hubiera perdido más allá de un poco de polvo de estrellas?

¿Es cierto que los pulpos son inteligentes?

Fue en 2018 cuando el Instituto Español de Oceanografía (IEO) adscrito al Ministerio de Ciencia lograba por vez primera criar pulpo en cautividad, una hazaña de investigación biológica que también podía tener su vertiente comercial: ofrecer una alternativa rentable a la creciente demanda de pulpo para consumo humano que está aumentando en países como Estados Unidos o Japón lo que supone la sobreexplotación de caladeros